Hace tiempo que no enseño lo que escribo cuando me inspiro o mejor dicho que no lo enseño a los demás. Es la una de la mañana, no me consume el sueño, salgo a la calle y me enciendo un cigarro, hace frío. Mientras lo enciendo me doy cuenta de que la inspiración viene en los momentos menos esperados, os hablo desde un rincón de mi mente que sin saber la razón, parece que quiere expresar algo.
Un cigarro al igual que la inspiración se consume, sin embargo, no es algo que podamos encender cuando queramos con un simple mechero sino que prende a capricho y es imposible de planificar. Me he inspirado repetidas veces desde la última vez que escribí y sin embargo muy pocas he tenido papel en mano, pero bueno esto es otra historia que no viene a cuento, vayamos a lo esencial. Un cigarro.
Al igual que la inspiración la vida se nos consume en pequeñas caladas, ¡joder! se nos consume el tiempo, no se para porque estés excesivamente feliz o triste. Cuanto más felices somos con más fuerza damos esa calada y más rápido vivimos, cuando estamos tristes seguimos dando caladas o dejamos que se consuma poco a poco sufriendo el mono de cuando éramos felices, a veces, la vida es tan perra que te apaga el cigarro en tu puta cara antes de tiempo y pasamos a morir en vida esperando a que encienda por si sola. Pero os explico, hay varios tipos de fumadores.
En primer lugar tenemos al fumador empedernido o drogodependiente, ese tipo de persona que se pasa la vida sonriendo contagiando a los demás, de este tipo de fumador debes de estar acompañado y dejarte contagiar porque aunque con ellos se nos pase la vida en una sola calada, siempre merecerá más la pena que el dejarla consumiendo sola.
Después, siempre nos podemos encontrar aquella persona que se lía la vida, la deja consumir y apagarse todo el rato, aquel tipo de fumador que no fuma, hace que fuma y que sin darse cuenta en momentos de su vida, podría consumir su cigarro de liar en un suspiro, podríamos calificarlo como el fumador negativo o artista.
Al igual que hay extremos también hay términos medios, uno de ellos es el fumador hedonista, que fuma su cigarro con los pequeños detalles pero que se preocupa por no consumirlo muy rápido y disfrutar de él lentamente, buscando un sentido mayor a la vida.
Por otro lado, tenemos los fumadores crónicos, este tipo de persona que fuma por fumar, pero que no sabe ni que está fumando ni el por que, que les da igual el tipo de tabaco, la compañía o la razón. Simplemente fuman.
Finalmente, tenemos el fumador pasivo aquel que no fuma pero que se deja ahumar por el resto de personas, este tipo de fumador no tiene un fin u objetivo marcado y simplemente va a la deriva soñando con lo que los demás fuman.
Y he aquí mi pregunta ¿Qué tipo de fumador eres tú?


