A veces nos perdemos en el mundo real y nos olvidamos de las emociones, simplemente actuamos o seguimos con nuestro día a día sin plantearnos que haremos mañana, construyendo una muralla indestructible y dejándonos llevar por aquella rutina que de repetitiva se hace cansina.
No se vosotros pero a mi me ha pasado más de una vez, y es en esos momentos en los que uno debe de mirar hacía dentro y preguntarse ¿Qué coño estas haciendo? Yo soy un viajero empedernido, quizás no haya visitado todos los rincones de este mundo, pero sí del mío aunque he de reconocer que a veces nos dejamos sitios sin descubrir, quizás esos monstruos que tenemos o en los que nos convertimos en los malos momentos, pero dejemos estos para otro momento.
Me explicaré mejor no soy un viajero cualquiera, me dedico a viajar por las diferentes emociones que me da la vida a vivirla de tal manera en la que no quepan los «y si», quizás un buen adjetivo sea curioso como un gato. Ya sabéis el dicho «la curiosidad mató al gato» pero nadie dice si el gato aprendió algo nuevo antes de morir.
Y me preguntaréis ¿pero tío qué es eso de viajar por las emociones? Mirad hace tiempo que me di cuenta que lo mejor es no encadenarse y dejarse llevar, vivir las emociones, tanto las buenas como las malas y viajar por ellas. Viajamos por recuerdos pasados que nos provocan todo tipo de reacciones, soledad, tristeza, alegría, amor, añoranza, nostalgia, etc.
No debemos de olvidar que estamos en un continuo viaje llamado presente, esto que nos ha dado por llamar fluir pero que muy poca gente entiende que significa ¿verdad amigo?
Os voy a dar la clave, que para mi ha sido un antes y un después en lo que vivir la vida se refiere, si las cosas no fluyen no fuerces, si las cosas no te gustan analízalas y cámbialas, si no puedes pide ayuda, si no tienes ayuda hazte fuerte, etc.
Esto se puede aplicar a lo más básico de la vida y a su vez lo más complejo del ser humano, su factor social. Una relación entre dos individuos, amistad, pareja, lo que sea. Esto de socializar que nos caracteriza, queremos hacer planes en grupo, escuchar y ser escuchados, ayudar y ser ayudados, querer y ser queridos, vamos en pocas palabras… reciprocidad que no es tan difícil, cariño que se tiene por lo que uno quiere y tiempo juntos que siempre hay si uno se organiza. Realmente no es complicado, siempre y cuando seas transparente con tus prioridades, siempre y cuando tengas el mismo nivel de complicidad, todo esto se basa en una buena comunicación, sin máscaras, transparente, basado en sinceridad, empatía y confianza.
Por lo que fluye, siente, respira y no dudes, que nadie tiene derecho a juzgar como vives ni a imponerte sus verdades. Vuela allí donde te lleve el viento, crece si así lo necesitas ya que cada persona tiene su tiempo y tempo para todo, evoluciona pero siendo feliz y cuando no lo seas replantéate las cosas para cambiar tu rumbo. Estos tiempos difíciles nos hacen darnos cuenta de con quien puedes contar para «viajar» y pensar de verdad que queremos hacer y que es importante para nosotros. Por lo que empieza corre haz la maleta y ya sabes…
¿Viajamos?


